Notas

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La inteligencia artificial llegó a los videojuegos y divide aguas entre los que los hacen y los que los juegan

Mientras la mayoría de los jugadores ve con buenos ojos personajes más realistas y rivales que aprenden, más de la mitad de los desarrolladores cree que la IA generativa está dañando a la industria. Gamescom 2026 mostró las dos caras del fenómeno.

30 de septiembre de 2026

La inteligencia artificial ya forma parte de la industria de los videojuegos. Está en las herramientas con las que se programan los juegos, en los personajes que acompañan al jugador y en las discusiones de los estudios que los producen. El sector mueve más dinero que el cine y la música juntos, y la forma en que se adopte esta tecnología definirá buena parte de su futuro.

La última edición de Gamescom, la feria del sector más grande del mundo, se hizo a fines de agosto en Colonia, Alemania, y batió récords. Tuvo más de 1.700 expositores, entre ellos Nintendo, Xbox, Capcom y CD Projekt Red, y por primera vez vendió todo el espacio disponible. En los stands y en las charlas técnicas la IA apareció una y otra vez.

Compañeros que aprenden

Una de las aplicaciones más visibles son los personajes controlados por IA que se adaptan al jugador. PUBG: Battlegrounds, por ejemplo, incorporó con tecnología de Nvidia un compañero virtual que conversa, entiende órdenes de voz y aprende las preferencias de quien juega. Otros títulos usan la IA para ajustar la dificultad en tiempo real y evitar que el usuario abandone por aburrimiento o frustración.

También crecen las plataformas que permiten crear juegos sin saber programar. "La IA no solo baja los costos de desarrollo, cambia de raíz quién puede crear juegos", dijo en la feria Gevin Wu, de la plataforma Combos, que asegura reunir a más de 300.000 creadores de 110 países.

Los jugadores, a favor

Del lado del público, el clima es mayormente favorable. Un estudio de la asociación tecnológica alemana Bitkom, hecho en mayo sobre 1.205 personas, indica que el 65% cree que la IA hace más realistas los mundos y personajes virtuales. El 61% espera que revolucione por completo los videojuegos.

Los desarrolladores, en contra

Dentro de los estudios el panorama es otro. La encuesta anual State of the Game Industry, que el GDC hizo entre más de 2.300 profesionales, muestra que el 52% cree que la IA generativa tiene un impacto negativo en la industria. Un año antes esa cifra era del 30%, y dos años antes, del 18%. Solo el 7% le ve un efecto positivo.

Los más críticos son los artistas visuales (64% de opiniones negativas), los diseñadores y guionistas (63%) y los programadores (59%). El rechazo aparece en un contexto difícil: el 28% de los encuestados perdió su trabajo en los últimos dos años, y en los estudios grandes (AAA) dos de cada tres informaron despidos.

La misma encuesta muestra que el 36% de los profesionales usa herramientas de IA generativa, sobre todo ChatGPT, Gemini y Copilot. Las usan más para investigar y generar ideas que para crear el juego en sí. El uso es mucho mayor en marketing y publicación (58%) que en los estudios de desarrollo (30%).

Polémicas y transparencia

El debate ya tuvo consecuencias concretas. Varios lanzamientos recibieron críticas cuando se supo que tenían elementos generados con IA, y algunos estudios tuvieron que retirar esos recursos. En Steam, la tienda de Valve, los desarrolladores deben declarar si usaron IA generativa. La medida generó choques, como el de Tim Sweeney, CEO de Epic Games, que la calificó de "irresponsable" porque, según él, deja una "letra escarlata" sobre el producto.

Por ahora conviven dos miradas. La industria ve en la IA una forma de abaratar y acelerar la producción, y los jugadores ven experiencias más ricas. Los trabajadores, en cambio, temen que su oficio sea el primero en reemplazarse.

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