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La historia de Mario Bros: de fontanero pixelado a ícono global

Desde su debut en los arcades hasta convertirse en la cara más reconocible de la industria, Mario no solo definió a Nintendo, sino también a generaciones enteras de jugadores.

27 de abril de 2026

El origen de Mario se remonta a 1981, cuando apareció por primera vez en el videojuego Donkey Kong, creado por Shigeru Miyamoto. En ese entonces, el personaje no era fontanero ni se llamaba Mario, sino "Jumpman". Su rol era simple: rescatar a una dama en peligro mientras esquivaba obstáculos. Sin embargo, su diseño, bigote, gorra y overol, ya respondía a limitaciones técnicas que terminarían convirtiéndose en su sello distintivo.

En 1983 llegó el verdadero nacimiento de la franquicia con Mario Bros, un juego arcade donde Mario y su hermano Luigi trabajaban como fontaneros en un sistema de tuberías repleto de enemigos. Este título introdujo elementos clave como el multijugador cooperativo y el entorno subterráneo. Pero el gran salto ocurrió en 1985 con Super Mario Bros para la consola Nintendo Entertainment System, que revolucionó la industria con su desplazamiento lateral, niveles secretos y jugabilidad precisa.

A lo largo de las décadas, Mario evolucionó junto con la tecnología. Pasó de mundos bidimensionales a experiencias en 3D como Super Mario 64, considerado uno de los juegos más influyentes de la historia. También incursionó en múltiples géneros: carreras con Mario Kart, deportes, RPGs y hasta juegos de fiesta. Este crecimiento consolidó a Nintendo como una de las empresas más importantes del entretenimiento digital.

Hoy, Mario es mucho más que un personaje de videojuegos: es un símbolo cultural global. Su imagen trasciende pantallas, con películas, series y productos de todo tipo. A más de 40 años de su creación, el fontanero italiano sigue reinventándose sin perder su esencia, demostrando que una buena idea, y un gran salto, pueden marcar la historia para siempre.

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